Ébola… La diferencia con otras epidemias no está en la mortalidad en términos absolutos sino en la mortalidad relativa, pues en este caso del ébola puede llegar al 90%, mientras que en la fiebre amarilla es del 15%, en el cólera 4% y en la malaria es inferior al 1% siempre que se detecte y se trate a tiempo.
En el caso del ébola no existe vacuna ni tratamiento conocido. El ébola rompe el circuito de control de hemorragias. Es como si el paciente estuviera con un nivel de plaquetas tan bajo que el menor golpe puede provocar una enorme hemorragia. Al final, el paciente tiene un fallo multiorgánico, sus órganos colapsan y esto le causa la muerte”
Ébola… La muerte, es fulminante y puede tardar
entre cinco y 12 días desde los primeros síntomas. “Si el paciente supera las dos semanas puede llegar a sobrevivir. Aunque no hay cura para el ébola, el
paciente debe recibir atención médica durante este tiempo porque está expuesto
a numerosas dolencias paralelas acompañadas de fiebre, diarrea, que pueden causar su muerte.
Ébola… Los síntomas del ébola son debilidad intensa, dolores musculares, de cabeza y garganta,
vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática, hemorragias. Es
imposible dar una respuesta clara, sobre el alcance de este brote, declaró el subdirector
general de Seguridad Sanitaria de la Organización Mundial de la Salud.
